AROPAX

AROPAX TABLETAS:

Tratamiento de la depresión

NOVARTIS

AROPAX Forma Farmacéutica y Formulación:

Forma farmacéutica: Tabletas.

Formulación:

Cada tableta contiene:

Clorhidrato de Paroxetina
   equivalente a ............ 20 mg
   de Paroxetina

Excipiente cbp ............. 1 tableta

AROPAX Indicaciones Terapéuticas:

Adultos:

Depresión.

  • Antidepresivo, inhibidor selectivo de la recaptura de serotonina.
  • Tratamiento de la depresión de diversos tipos incluyendo la depresión reactiva y grave; y la depresión acompañada por ansiedad. Seguida de una respuesta inicial satisfactoria, la continuación con la terapia de AROPAX® es eficaz para la prevención de las recaídas de depresión.

Trastornos por Ansiedad.

  • Tratamiento del Trastorno Obsesivo Compulsivo, así como de la prevención de sus recaídas.
  • Tratamiento del Trastorno de Pánico con o sin agorafobia, así como de la prevención de sus recaídas.
  • Tratamiento de Fobia Social o Trastorno de Ansiedad Social.
  • Tratamiento y prevención del Trastorno de Ansiedad Generalizada.
  • Tratamiento del Trastorno de Estrés Postraumático.

Niños y adolescentes: El uso de AROPAX® no esta indicado en niños o adolescentes menores de 18 años de edad, (ver Precauciones generales).

Los estudios clínicos controlados en niños y adolescentes con trastorno depresivo mayor no demostraron eficacia y no apoyan el uso de AROPAX® en el tratamiento de la depresión en esta población de pacientes (ver Precauciones generales).

La seguridad y eficacia de AROPAX® no han sido estudiadas en niños menores de 7 años de edad.

AROPAX Presentaciones:

Caja con 10, 20 y 30 tabletas de 20 mg.

AROPAX Dosis y vía de administración: 

Vía de administración: Oral.

Se recomienda que AROPAX® se administre una vez al día, por las mañanas y con alimentos.

Las tabletas deberán ser tragadas y no masticadas.

Adultos: Como con cualquier antidepresivo, las dosis deben ser revisadas y ajustadas si es necesario en dos o tres semanas después de iniciado el tratamiento y posteriormente de acuerdo con la evaluación clínica. Los pacientes deben ser tratados por un período suficiente para asegurar que estén libres de sintomatología. Este periodo puede ser de varios meses para depresión y puede tomar aún más tiempo para el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) y el Trastorno de Pánico. Al igual que muchos medicamentos psicoactivos, no debe realizarse una suspensión abrupta (ver Reacciones secundarias y adversas).

Depresión: La dosis recomendada es de 20 mg al día. En algunos pacientes podría ser necesario aumentar la dosis. Esto debe hacerse gradualmente con incrementos de 10 mg hasta un máximo de 50 mg diarios, de acuerdo con la respuesta del paciente.

Trastorno Obsesivo Compulsivo:

Adultos: La dosis recomendada es de 40 mg diarios. Los pacientes deberán comenzar con 20 mg/día y la dosis podrá aumentarse 10 mg semanalmente de acuerdo a la respuesta del paciente. Algunos pacientes requerirán de una dosis máxima diaria de 60 mg.

Trastorno de pánico: La dosis recomendada es de 40 mg diarios. Los pacientes deberán comenzar con 10 mg diarios y la dosis se aumentará 10 mg semanalmente según la respuesta del paciente. Algunos pacientes requerirán de una dosis máxima diaria de 50 mg. En general, existe la posibilidad de que los síntomas de pánico empeoren al comienzo del tratamiento, por lo que se recomienda una dosis inicio baja.

Fobia social/trastorno de ansiedad social: La dosis recomendada es de 20 mg diarios. En los pacientes que no respondan a 20 mg se podrá aumentar la dosis con incrementos de 10 mg como sea requerido, hasta un máximo de 50 mg por día. Los cambios de dosis deberán realizarse a intervalos de por lo menos 1 semana.

Trastorno de ansiedad generalizada: La dosis recomendada es de 20 mg diarios. En algunos pacientes que no respondan a 20 mg se podrá aumentar la dosis con incrementos de 10 mg como sea requerido, hasta un máximo de 50 mg por día, de acuerdo a la respuesta del paciente.

Trastorno de estres postraumático: La dosis recomendada es de 20 mg diarios. En algunos pacientes que no respondan a 20 mg se podrá aumentar la dosis con incrementos de 10 mg como sea requerido, hasta un máximo de 50 mg por día, de acuerdo a la respuesta del paciente.

Información general:

Suspensión del Tratamiento con AROPAX®: Al igual que con otros medicamentos psicoactivos, se debe evitar suspender el tratamiento de una manera abrupta (ver las secciones de Precauciones generales y Reacciones secundarias y adversas). En pruebas clínicas recientes, durante la fase en la que se disminuyeron progresivamente las dosis, se realizó una disminución diaria de 10 mg/día a intervalos semanales.

Cuando se alcanzó una dosis diaria de 20 mg/día, los pacientes continuaron con este régimen de dosificación por una semana antes de que se suspendiera el tratamiento. Si se presentan síntomas intolerables posteriores a una disminución en la dosis o a la suspensión del tratamiento, entonces se debe considerar volver a la dosis prescrita previamente. Por consiguiente, el médico puede seguir disminuyendo la dosis, pero de una manera más gradual.

Otras Poblaciones:

Pacientes de edad avanzada: Puede presentarse un aumento en la concentración plasmática de paroxetina en los pacientes de edad avanzada.

La dosificación debe comenzar como se establece la dosis para el adulto y puede aumentarse con incrementos de 10 mg semanalmente hasta un máximo de 40 mg al día de acuerdo a la respuesta del paciente.

Niños y adolescentes (menores de 18 años de edad): El uso de AROPAX® no esta indicado en niños o adolescentes menores de 18 años de edad (véase Precauciones generales).

Pacientes con nefropatía o hepatopatía: En pacientes con alteración renal grave (depuración de creatinina < 30 mL/minuto) o en aquellos con deterioro hepático, se puede presentar aumento en las concentraciones plasmáticas de Paroxetina. La dosis recomendada es de 20 mg diarios. Si se requiere, el incremento de dosis deberá ser restringido al límite inferior del margen de dosificación.

  • Hipersensibilidad conocida a la Paroxetina y sus excipientes.
  • AROPAX® no debe ser usado en combinación con inhibidores de la monoamino oxidasa (MAO) (incluida linezolida, un antibiótico que es un inhibidor reversible no selectivo de la MAO y cloruro de metiltioninio (azul de metileno)) ni en un lapso de dos semanas después de terminar el tratamiento con inhibidores de la MAO. Tampoco se deben introducir inhibidores de la MAO en un lapso de dos semanas después de terminar la terapia con AROPAX® (véase Interacciones medicamentosas y de otro género).
  • AROPAX® no debe ser usado en combinación con tioridazina, porque, como con otros fármacos que inhiben la enzima hepática CYP450 2D6, la Paroxetina puede elevar los niveles plasmáticos de la tioridazina (véase Interacciones medicamentosas y de otro género). La administración de la tioridazina sola puede originar la prolongación del intervalo QTc con asociación de arritmia ventricular grave asociada, tal como taquiarritmia helicoidal (torsades de pointes) y muerte súbita.
  • AROPAX® no debe emplearse en combinación con pimozida (véase Interacciones medicamentosas y de otro género).

 

Algunos de los efectos adversos que se listan más adelante pueden disminuir en intensidad y frecuencia al continuar el tratamiento, y generalmente no conllevan a la suspensión de la terapia. Se listan más adelante las reacciones adversas al fármaco por clase de sistema de órganos y frecuencia. Las frecuencias se definen como: muy comunes (≥ 1/10), comunes (≤ 1/100, ≥ 1/10), poco comunes (≥ 1/1,00, <1/1000), raras (≥ 1/10,00, <1/1,0000), muy raras (≥ 1/10,000), incluyendo comunicaciones aisladas. La frecuencia de los efectos comunes y poco comunes generalmente se determinó a partir de datos de seguridad globales de una población de prueba clínica de >8000 pacientes tratados con Paroxetina, y se citó como una incidencia excesiva sobre el placebo. Los efectos raros y muy raros generalmente se determinaron a partir de datos obtenidos después de la comercialización y se refieren más a un índice de casos comunicados que a una frecuencia verdadera.

Trastornos en el sistema linfático y en la sangre:

  • Poco comunes: sangrado anormal, predominantemente de la piel y las membranas mucosas (equimosis principalmente).
  • Muy raros: trombocitopenia.

Trastornos en el sistema inmunológico:

  • Muy raros: reacciones alérgicas (incluyendo urticaria y angioedema).

Trastornos endocrinos:

  • Muy raros: síndrome de secreción inadecuada de la hormona antidiurética (SIHAD).

Trastornos en el metabolismo y la nutrición:

  • Comunes: aumentos en las concentraciones sanguíneas del colesterol, disminución del apetito.
  • Raros: hiponatremia.

En pacientes en edad avanzada se han comunicado casos de hiponatremia, que algunas veces se deben a una secreción inadecuada de la hormona antidiurética (SIHAD).

Trastornos psiquiátricos:

  • Comunes: somnolencia, insomnio, agitación, sueños anormales (incluyendo pesadillas). 
  • Poco comunes: confusión, alucinaciones.
  • Raros: reacciones maniacas.

Estos síntomas podrían deberse a la enfermedad subyacente.

Trastornos en el sistema nervioso:

  • Comunes: mareo, temblor, cefalea.
  • Poco comunes: trastornos extrapiramidales.
  • Raros: convulsiones, acatisia, síndrome de piernas inquietas (RLS, por sus siglas en ingles: restless leg syndrome). 
  • Muy raros: síndrome serotoninérgico (los síntomas pueden incluir agitación, confusión, sudoración, alucinaciones, hiperreflexia, mioclonía, taquicardia, escalofríos y temblores).

Algunas veces se han recibido reportes de trastornos extrapiramidales, incluyendo distonia bucofacial, en pacientes con trastornos subyacentes del movimiento o que estaban usando medicación neuroléptica.

Trastornos oculares.

  • Comunes: visión borrosa.
  • Poco Comunes: midriasis (ver Precauciones generales)
  • Muy raros: glaucoma agudo.

Trastornos cardiacos:

  • Poco comunes: taquicardia sinusal.

Trastornos vasculares:

  • Poco comunes: hipotensión ortostática.

Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos:

  • Comunes: bostezos.

Trastornos gastrointestinales:

  • Muy comunes: náusea.
  • Comunes: estreñimiento, diarrea, vómito y boca seca.
  • Muy raros: sangrado gastrointestinal.

Trastornos hepatobiliares:

  • Raros: elevación de las enzimas hepáticas.
  • Muy raros: efectos hepáticos tales como hepatitis, algunas veces asociada con ictericia o con insuficiencia hepática, o con ambas cosas.

Se han reportado elevaciones de las enzimas hepáticas. También se han recibido, aunque en muy raras ocasiones, reportes postcomercialización de eventos hepáticos (tales como hepatitis, algunas veces asociada con ictericia o con insuficiencia hepática, o con ambas cosas). Se debe considerar la suspensión del tratamiento con Paroxetina en caso de que exista una elevación prolongada en los resultados de las pruebas de función hepática.

Trastornos cutáneos y subcutáneos:

  • Comunes: sudoración.
  • Poco comunes: erupciones cutáneas.
  • Muy raros: reacciones adversas cutáneas severas (incluyendo eritema multiforme, síndrome Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica), reacciones de fotosensibilidad.

Trastornos renales y urinarios:

  • Poco comunes: retención de orina, incontinencia urinaria.

Trastornos en el aparato reproductor y en las glándulas mamarias:

  • Muy comunes: disfunción sexual.
  • Raros: hiperprolactinemia/galactorrea.

Trastornos generales y del sitio de administración:

  • Comunes: astenia, aumento del peso corporal.
  • Muy raros: edema periférico.

Síntomas observados al suspender el tratamiento con Paroxetina:

  • Comunes: Mareo, trastornos sensoriales, trastornos del sueño, ansiedad, cefalea.
  • Poco comunes: Agitación, náusea, temblor, confusión, sudoración, diarrea.

Al igual que con otros medicamentos psicoactivos, la suspensión del tratamiento con AROPAX® (en particular cuando se hace de forma abrupta) puede hacer que surjan síntomas como mareo, trastornos sensoriales (incluyendo parestesias y sensaciones de tipo choque eléctrico y acúfenos), trastornos del sueño (incluyendo sueños intensos), agitación o ansiedad, náusea, cefalea, temblor, confusión, diarrea y sudoración. En la mayoría de los pacientes, estos efectos son de intensidad leve a moderada, así como pasajeros. Ningún grupo de pacientes en particular parece tener un mayor riesgo de experimentar estos síntomas; por tanto, se recomienda que cuando el tratamiento con AROPAX® ya no sea necesario, se suspenda de manera gradual disminuyendo paulatinamente la dosificación (ver Dosis y vía de administración y Precauciones generales).

Efectos Adversos reportados en los Estudios Clínicos en pacientes pediátricos: En estudios clínicos pediátricos se reportaron los siguientes efectos adversos, con una frecuencia de por lo menos el 2% de los pacientes y con un rango de incidencia del doble que el de placebo: inestabilidad emocional (incluyendo daño autoinfringido, pensamientos suicidas, intentos de suicidio, llanto y fluctuaciones del estado de ánimo), hostilidad, disminución del apetito, temblores, sudoración, hipercinesia, agitación. Los pensamientos suicidas e intentos de suicidio se observaron principalmente en los estudios clínicos de adolescentes con Trastorno Depresivo Mayor. La hostilidad se presentó particularmente en los niños con trastorno obsesivo compulsivo y especialmente en los niños menores de 12 años.

En estudios que usaron un régimen de disminución gradual del medicamento (disminución de la dosis diaria con decrementos de 10 mg/día, a intervalos semanales, hasta alcanzar una dosis de 10 mg/día durante una semana), los síntomas reportados durante la fase de disminución o a la descontinuación de AROPAX®, con una frecuencia de por lo menos el 2% de los pacientes y un rango del doble que el de placebo, fueron: inestabilidad emocional, nerviosismo, mareo, náusea, y dolor abdominal (ver Precauciones generales).

Fertilidad: Algunos estudios clínicos muestran que los ISRSs (incluyendo AROPAX®) afectan la calidad del esperma. Este efecto parece ser reversible después de la descontinuación del tratamiento. Cambios en la calidad de esperma afectan la fertilidad en algunos hombres.

Embarazo. Los estudios en animales no han demostrado efectos teratogénicos o embriotóxicos selectivos.

Estudios epidemiológicos recientes sobre el desenlace clínico de embarazos en los que se ha dado seguimiento a la exposición materna a antidepresivos en el primer trimestre del embarazo, han reportado un aumento en el riesgo de malformaciones congénitas, particularmente cardiovasculares (por ejemplo, defectos septales ventriculares y auriculares), asociados con el uso de Paroxetina. Los datos sugieren que el riesgo de tener un recién nacido con algún defecto cardiovascular después de la exposición materna a la Paroxetina es aproximadamente 1/50, en comparación con una tasa esperada para esos defectos de aproximadamente 1/100 lactantes en la población general.

El médico tratante necesitará valorar la opción de tratamiento alternativo en mujeres que están embarazadas o están planeando quedar embarazadas, y deberán prescribir AROPAX® solamente si el beneficio potencial supera el riesgo potencial. Si se toma la decisión de suspender el tratamiento con AROPAX® en una mujer embarazada, el médico tratante deberá consultar la sección de Dosis y vía de administración - Descontinuación de AROPAX® y Precauciones generales - Síntomas observados al descontinuar el tratamiento con AROPAX® en adultos.

Se han reportado nacimientos prematuros en mujeres embarazadas expuestas a la Paroxetina o a otros ISRS, aunque no se ha establecido una relación causal con la terapia con el fármaco.

Los neonatos deben ser observados si el uso materno de AROPAX® continúa en las etapas finales del embarazo, porque han habido reportes de complicaciones de neonatos expuestos a AROPAX o a otros ISRS a fines del tercer trimestre del embarazo. Sin embargo, no se ha confirmado una asociación causal con la terapia con el fármaco. Entre los hallazgos clínicos reportados han figurado los siguientes: alteraciones respiratorias, cianosis, apnea, convulsiones, temperatura inestable, problemas relacionados con la alimentación, vómito, hipoglucemia, hipertonía, hipotonía, hiperreflexia, temblor, nerviosismo, irritabilidad, letargo, llanto constante y somnolencia. En algunos casos los síntomas reportados fueron descritos como síntomas de la descontinuación en los neonatos. En una mayoría de los casos, se reportó que las complicaciones surgieron ya fuese inmediatamente o poco tiempo (< 24 horas) después del parto.

Estudios epidemiológicos han mostrado que el uso de ISRSs (incluyendo Paroxetina), en el embarazo, particularmente en el embarazo tardío, estuvo asociado con un aumento en el riesgo de hipertensión pulmonar persistente en el recién nacido (HPPRN). El incremento en el riesgo entre infantes nacidos de mujeres que utilizaron ISRSs en el embarazo tardío, se comunicó de 4 a 5 veces más alto que el observado en la población general (tasa de 1 a 2 por cada 1000 embarazos).

Lactancia. Pequeñas cantidades de Paroxetina son excretadas en la leche materna. En los estudios publicados, las concentraciones séricas en los lactantes amamantados al pecho fueron no detectables (< 2 ng/mL) o muy bajas (< 4 ng/mL). No se observaron signos de efectos del fármaco en estos lactantes. Sin embargo, AROPAX® no debería usarse durante la lactancia a menos que los beneficios previstos para la madre justifiquen los riesgos potenciales para el lactante.

Fármacos serotoninérgicos: Igual que con otros ISRS (inhibidores selectivos de la recaptura de serotonina), la coadministración con fármacos serotoninérgicos (tales como IMAO, L-triptófano, triptanos, tramadol, linezolid, antidepresivos ISRS, litio y preparaciones a base de la Hierba de San Juan [Hypericum perforatum]) puede producir varios efectos asociados con la 5-HT (síndrome serotoninérgico: ver Contraindicaciones y Precauciones generales). Cuando estos fármacos se combinen con AROPAX® se debe recomendar cautela y un monitoreo clínico más estrecho. El uso concomitante de AROPAX® e inhibidores de la MAO (incluyendo linezolida, un antibiótico que es un inhibidor reversible no-selectivo de la MAO y cloruro de metiltioninio (azul de metileno) está contraindicado (ver Contraindicaciones).

Pimozida: En un estudio realizado con una dosis baja y simple de pimozida (2 mg), se demostró un aumento en las concentraciones de pimozida al coadministrarse con Paroxetina. Esto se explica por las propiedades inhibitorias conocidas que tiene la Paroxetina sobre la CYP2D6. Se contraindica el uso concomitante de pimozida y AROPAX®, debido al estrecho índice terapéutico de la pimozida y a su conocida capacidad de prolongar el intervalo QT (véase Contraindicaciones).

Enzimas metabolizantes de fármacos: El metabolismo y la farmacocinética de AROPAX® podrían ser afectados por fármacos que inducen o inhiben las enzimas del metabolismo hepático.

Cuando AROPAX® sea coadministrado con fármacos conocidos como inhibidores del metabolismo, se debe considerar reducir las dosis al límite más bajo del rango terapéutico. No se considera necesario un ajuste inicial de dosis de AROPAX® cuando se coadministra con inductores enzimáticos del metabolismo de fármacos (por ejemplo, carbamacepina, rifampicina, fenobarbital, fenitoína). Cualquier ajuste de dosis subsecuente deberá estar guiado por el efecto clínico (tolerabilidad y eficacia).

Fosamprenavir/ritonavir: La coadministración de fosamprenavir/ritonavir con Paroxetina disminuye significativamente las concentraciones plasmáticas de Paroxetina. Cualquier ajuste de la dosificación debe realizarse monitoreando el efecto clínico (tolerabilidad y eficacia).

Prociclidina: La administración diaria de Paroxetina aumenta significativamente las concentraciones plasmáticas de la prociclidina. Si se observan efectos anticolinérgicos, la dosis de prociclidina debe ser reducida.

Anticonvulsivos: Carbamazepina, fenitoína, valproato sódico. La administración concomitante no parece exhibir efectos sobre el perfil farmacocinético/farmacodinámico en pacientes epilépticos.

Potencia inhibitoria de la Paroxetina sobre la enzima CYP2D6: Igual que con otros antidepresivos, incluyendo otros ISRS, la Paroxetina inhibe la enzima CYP2D6 del citocromo hepático P450. La inhibición de la enzima CYP2D6 puede resultar en elevación de las concentraciones plasmáticas de los fármacos coadministrados que sean metabolizados por esta enzima. Entre éstos figuran algunos antidepresivos tricíclicos (por ejemplo, amitriptilina, nortriptilina, imipramina y desipramina), neurolépticos fenotiazínicos (por ejemplo, perfenazina y tioridazina, ver Contraindicaciones), risperidona, ciertos antiarrítmicos de Tipo 1c (por ejemplo, propafenona y flecainida) y metoprolol.

El tamoxifeno tiene un importante metabolito activo, el endoxifeno, el cual es producido por la isoenzima CYP2D6 y contribuye significativamente al perfil de eficacia del tamoxifeno. La inhibición irreversible de la isoenzima CYP2D6 por parte de la Paroxetina conduce a una reducción en las concentraciones plasmáticas de endoxifeno (veáse Precauciones generales).

CYP3A4: Un estudio de interacción in vivo en el que tuvo lugar la coadministración en condiciones en estado estable de Paroxetina y terfenadina, un sustrato de la enzima CYP3A4 del citocromo P450, no reveló efectos de la Paroxetina sobre los parámetros farmacocinéticos de la terfenadina. Un estudio semejante de interacción in vivo no reveló efectos de la Paroxetina sobre los parámetros farmacocinéticos del alprazolam y viceversa. No se esperaría que la administración concurrente de Paroxetina con terfenadina, alprazolam y otros fármacos que son sustratos de la enzima CYP3A4 representara un peligro.

Los estudios clínicos han demostrado que la absorción y la farmacocinética de la Paroxetina no son afectadas o sólo son afectadas marginalmente (es decir, en un nivel que no justifica el cambio del régimen posológico) por:

  • Alimentos,
  • Antiácidos,
  • Digoxina,
  • Propranolol,
  • Alcohol: La Paroxetina no aumenta el deterioro de las aptitudes mentales y motoras causado por el alcohol, sin embargo, no se recomienda el uso concomitante de AROPAX® y alcohol.

Farmacocinética: La Paroxetina es bien absorbida después de su administración oral y experimenta metabolismo de primer paso. La vida media de eliminación es variable, pero generalmente oscila alrededor de 24 horas. Los niveles sistémicos estables se obtienen al cabo de 7-14 días del inicio del tratamiento y la farmacocinética no se modifica durante tratamientos prolongados.

Farmacodinamia. La Paroxetina es un inhibidor potente y selectivo de la recaptación de serotonina (5-hidroxitriptamina, 5-HT) y se considera que su acción y eficacia antidepresiva en el tratamiento del trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y el trastorno de pánico están relacionadas con la inhibición específica que produce de la recaptación de serotonina en las neuronas del cerebro.

La Paroxetina no se relaciona químicamente con los antidepresivos tricíclicos, tetracíclicos u otros antidepresivos disponibles.

Los principales metabolitos de la Paroxetina son productos polares y conjugados de la oxidación y la metilación, los cuales son eliminados fácilmente. En vista de su ausencia elativa de actividad farmacológica, es sumamente improbable que contribuyan a los efectos terapéuticos de AROPAX®.

En el tratamiento prolongado con AROPAX® se ha demostrado que la eficacia antidepresiva se mantiene durante períodos de por lo menos un año.

En un estudio controlado con placebo, la eficacia de AROPAX® en el tratamiento del trastorno de pánico se mantuvo durante por lo menos un año.

No han surgido ningún patrón de anomalías relacionadas con AROPAX® y los valores obtenidos en los estudios de laboratorio de sangre y orina de personas sanas.

La información disponible pone en evidencia un amplio margen de seguridad del fármaco. Los intentos de sobredosificación han sido reportados en pacientes que tomaron hasta 2,000 mg solos o en combinación con otros fármacos, incluyeron alcohol. La experiencia con sobredosis de AROPAX® ha indicado que, además de los síntomas mencionados en la sección Reacciones secundarias y adversas, se han reportado, pupilas dilatadas, fiebre, cambios de la presión arterial, contracciones involuntarias de los músculos, ansiedad y taquicardia.

Ocasionalmente han sido reportado eventos tales como coma o cambios en el ECG y muy raramente un resultado fatal, pero generalmente esto ha sucedido cuando AROPAX® fue tomado conjuntamente con otros fármacos psicotrópicos, con o sin alcohol.

No se conoce un antídoto específico.

El tratamiento debe consistir en aquellas medidas generales empleadas para el manejo de sobredosis con cualquier antidepresivo. Sin embargo, la absorción de AROPAX® se puede bloquear mediante la pronta administración del carbón activado y como lo recomiende el especialista en toxicología.

Consérvese a no más de 30°C y en lugar seco.

No se use en niños menores de 18 años.

No se use durante el embarazo ni la lactancia.

No se administre simultáneamente con bebidas alcohólicas.

Este medicamento puede causar somnolencia y afectar el estado de alerta por lo que no deberá conducir vehículos ni manipular maquinaria durante su uso.

Su venta requiere receta médica.

No se deja al alcance de los niños.

Reporte las sospechas de reacción adversa al correo: farmacovigilancia@cofepris.gob.mx

Literatura exclusiva para Médicos.
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La Candelaria No. 186, Local A,
Col. Atlántida, C.P. 04370,
Deleg. Coyoacán, D.F. México.
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Reg. Núm. 505M94, SSA IV

Niños y Adolescentes (menores de 18 años): El tratamiento con antidepresivos se asocia con un aumento en el riesgo de experimentar pensamientos y conductas en niños y adolescentes con trastorno depresivo mayor y otros trastornos psiquiátricos. En los estudios clínicos, en los niños y adolescentes tratados con AROPAX® se observaron más eventos adversos relacionados con un comportamiento suicida (intentos de suicidio y pensamientos suicidas) y la hostilidad (predominantemente agresión, conducta opositiva e ira) en comparación con los tratados con placebo (ver Reacciones secundarias y adversas). No hay datos de seguridad a largo plazo en niños y adolescentes acerca del crecimiento, la maduración y el desarrollo cognitivo y conductual.

Empeoramiento clínico y riesgo de suicidio en adultos: Los adultos jóvenes, especialmente aquellos que padecen trastorno depresión mayor, podrían estar en mayor riesgo de experimentar comportamiento suicida durante el tratamiento con AROPAX®. En un análisis de estudios controlados con placebo, realizados en adultos con trastornos psiquiátricos, se demostró una mayor frecuencia de incidencia de comportamiento suicida en adultos jóvenes (prospectivamente definidos en el intervalo de edad de 18-24 años) tratados con Paroxetina, en comparación con aquellos que recibieron tratamiento con placebo (17/776 [2.19%] frente a 5/542 [0.92%]), aunque esta diferencia no fue estadísticamente significativa. No se observó dicho aumento en los grupos de pacientes de mayor edad (de 25-64 años de edad y  ≥65 años de edad). En los estudios con TDM (de todas las edades), se observó un aumento estadísticamente significativo en la frecuencia de incidencia de comportamiento suicida en los pacientes tratados con Paroxetina, en comparación con aquellos que recibieron tratamiento con placebo (11/3455 [0.32%] frente a 1/1978 [0.05%]; todos los eventos fueron intentos de suicidio). Sin embargo, en el grupo de pacientes tratados con Paroxetina, la mayoría de estos intentos (8 de 11) tuvo lugar en adultos más jóvenes, de 18-30 años de edad. Estos datos sobre trastorno depresivo mayor, sugieren cerca de la posibilidad de que esa mayor frecuencia de incidencia, observada en la población de adultos jóvenes con trastornos psiquiátricos, se extienda más allá de la edad de 24 años.

Los pacientes con depresión pueden experimentar empeoramiento de sus síntomas depresivos y/o surgimiento de ideación y conductas suicidas, estén tomando o no medicamentos antidepresivos. Este riesgo persiste hasta que hay una remisión significativa. Es una experiencia clínica general con todas las terapias antidepresivas que el riesgo de suicidio podría aumentar en las etapas iniciales del restablecimiento. Otras afecciones psiquiátricas para las que se prescribe AROPAX® pueden estar asociadas con un aumento del riesgo de conducta suicida y estas afecciones también pueden ser comórbidas con el trastorno depresivo mayor. Además, los pacientes con historia de conducta o pensamientos suicidas, los adultos jóvenes y los pacientes que exhiben un grado significativo de ideación suicida antes de comenzar el tratamiento, se encuentran en mayor riesgo de pensamientos suicidas o intentos de suicidio. Se debe vigilar a todos los pacientes con el fin de determinar agravamiento clínico (incluyendo el desarrollo de nuevos síntomas) y comportamiento suicida durante todo el tratamiento, especialmente al principio de un ciclo de tratamiento, o cuando se hagan cambios de dosis, ya sean incrementos o decrementos.

Los pacientes (y las personas que los atienden) deben ser advertidos en cuanto a la necesidad de monitorear cualquier empeoramiento de su estado, (incluyendo el desarrollo de nuevos síntomas) y/o el surgimiento de ideación/conducta suicida o pensamientos de autoinfringirse daños, y buscar inmediatamente asesoramiento médico si se presentan estos síntomas. Es preciso reconocer que el inicio de algunos síntomas, como agitación, acatisia o manía, podría estar relacionada con el estado de la enfermedad subyacente o con la terapia con el fármaco (ver más adelante Acatisia y Manía y Trastorno Bipolar; Reacciones secundarias y adversas).

Se debe considerar un cambio en el régimen terapéutico, incluyendo una posible descontinuación de la medicación, en los pacientes que experimenten empeoramiento clínico (incluyendo el desarrollo de nuevos síntomas) y/o el surgimiento de ideación/conducta suicida, especialmente si estos síntomas son severos, bruscos en cuanto a iniciación o si no formaban parte de los síntomas que presentaba el paciente.

Acatisia: En raras ocasiones, el uso de AROPAX® u otros inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) ha estado asociado con el desarrollo de acatisia, la cual se caracteriza por una sensación interna de inquietud y agitación psicomotora, tal como la incapacidad para permanecer sentado o de pie y generalmente está asociada con sufrimiento subjetivo. Esta tiene una mayor probabilidad de presentarse en las primeras semanas de tratamiento.

Síndrome Serotoninérgico/Síndrome Neuroléptico Maligno: En raras ocasiones, en asociación con el tratamiento con AROPAX® puede presentarse desarrollo de un síndrome serotoninérgico o eventos del tipo del síndrome neuroléptico maligno, particularmente cuando este tratamiento se administre en combinación con otros fármacos serotoninérgicos y/o neurolépticos. Como estos síndromes pueden resultar en afecciones que ponen en riesgo la vida, el tratamiento con AROPAX® debe descontinuarse si se presentan esos eventos (caracterizados por grupos de síntomas tales como hipertermia, rigidez, mioclonía, inestabilidad autonómica con posibles fluctuaciones rápidas de los signos vitales, alteraciones del estado mental tales como confusión, irritabilidad, agitación extrema que progresa a delirio y estado de coma) y debe instaurarse tratamiento sintomático de apoyo. AROPAX® no debe usarse en combinación con precursores de la serotonina (tales como L-triptófano, oxitriptano) debido al riesgo del síndrome serotoninérgico (ver Contraindicaciones e Interacciones medicamentosas).

Manía y Trastorno Bipolar: Un episodio depresivo mayor puede ser la presentación inicial del trastorno bipolar. Generalmente se cree (aunque no se ha establecido en los estudios clínicos) que el tratamiento de tal episodio con un antidepresivo como monoterapia puede aumentar la probabilidad de precipitación de un episodio mixto/maniaco en los pacientes en riesgo de trastorno bipolar. Antes de iniciar el tratamiento con un antidepresivo, los pacientes deberían ser seleccionados adecuadamente para determinar si se encuentran en riesgo de trastorno bipolar; esa selección debería incluir una historia psiquiátrica detallada, incluyendo la historia familiar de suicidio, trastorno bipolar y depresión. Debe destacarse que AROPAX® no está aprobado para uso en el tratamiento de la depresión bipolar. Igual que con todos los antidepresivos, la Paroxetina debería usarse con precaución en los pacientes con una historia de manía.

Tamoxifeno. Algunos estudios han demostrado que el perfil de eficacia del tamoxifeno, cuantificado a través del riesgo de recidiva de mortalidad por cáncer de mama, podría verse reducido cuando se prescribe concomitantemente con AROPAX®, como resultado de la inhibición irreversible que produce la Paroxetina en la isoenzima CYP2D6 (véase Interacciones medicamentosas y de otro género). Este riesgo podría aumentar de manera proporcional con la duración de la coadministración. Cuando se utilice tamoxifeno en el tratamiento o la prevención del cáncer de mama, los médicos que lo prescriban deberán contemplar el uso de un antidepresivo alterno con poco o nulo efecto inhibitorio de la isoenzima CYP2D6.

Fractura de huesos. Estudios epidemiológicos realizados para evaluar el riesgo de experimentar fracturas de huesos después de la exposición de los pacientes a algunos antidepresivos, incluyendo ISRS, han reportado que existe una asociación con fracturas. El riesgo ocurre durante el tratamiento y alcanza su máximo en las etapas tempranas de la terapia. En el cuidado de los pacientes con AROPAX® , se debe contemplar la posibilidad de que experimenten fracturas.

Inhibidores de la Monoaminooxidasa: El tratamiento con AROPAX® debe iniciarse con precaución por lo menos 2 semanas después de terminar el tratamiento con inhibidores de la MAO y la dosis de AROPAX® debe aumentarse gradualmente hasta que se obtenga la respuesta óptima (ver Contraindicaciones e Interacciones medicamentosas).

Pacientes con deterioro renal/hepático: Se recomienda proceder con precaución en los pacientes con deterioro renal severo o en aquellos con deterioro hepático (ver Dosis y vía de administración).

Epilepsia: Como con otros antidepresivos, AROPAX® debe ser utilizado con precaución en pacientes con epilepsia.

Convulsiones: En general, la incidencia de convulsiones es <0.1% en los pacientes tratados con la Paroxetina. AROPAX® deberá ser suspendido en cualquier paciente que desarrolle convulsiones.

Glaucoma: Como con otros ISRSís, se ha reportado, en ocasiones, midriasis con el uso de AROPAX® por lo que se deberá usar con precaución en pacientes con glaucoma de ángulo cerrado.

Terapia electroconvulsiva (TEC): Hay poca experiencia clínica de la administración concomitante de AROPAX® con la Terapia Electroconvulsiva. Sin embargo ha habido reportes raros de TEC prolongada inductora de convulsiones y/o secundaria a convulsiones en pacientes recibiendo ISRSís.

Hiponatremia: Se ha reportado raramente, predominantemente en los ancianos. La hiponatremia generalmente es reversible al suspender la administración de la Paroxetina.

Hemorragia: Se ha reportado sangrado en piel y mucosas (incluyendo sangrado gastrointestinal) después del tratamiento con AROPAX®, por lo tanto se deberá usar AROPAX® con precaución en pacientes que estén siendo tratados concomitantemente con fármacos que den un riesgo aumentado de sangrado y en pacientes con tendencia conocida al sangrado o aquellos con condiciones predisponentes.

Padecimientos cardiacos: En los pacientes con afecciones cardiacas se deben observar las precauciones habituales.

Síntomas observados al descontinuar el tratamiento con AROPAX® en adultos: En los estudios clínicos en adultos, los eventos adversos observados al descontinuar el tratamiento se presentaron en el 30% de los pacientes tratados con AROPAX® en comparación con el 20% de los tratados con placebo. El surgimiento de síntomas de descontinuación no significa lo mismo que si el fármaco fuese adictivo o productor de dependencia como sucedería con una sustancia de abuso.

Se han reportado mareo, trastornos sensoriales (tales como parestesias y sensaciones de sacudida eléctrica), trastornos del sueño (incluyendo sueños intensos), agitación o ansiedad, náuseas, temblor, confusión, sudoración, cefalea y diarrea. Generalmente estos síntomas son leves a moderados; sin embargo, en algunos pacientes pueden ser de intensidad severa. Generalmente se presentan en los primeros días después de descontinuar el tratamiento, pero en raras ocasiones ha habido reportes de esos síntomas en pacientes que han omitido inadvertidamente una dosis. Ordinariamente, estos síntomas son autolimitados y en condiciones normales remiten antes de 2 semanas, aunque en algunos individuos pueden ser prolongados (de 2-3 meses o más). Por lo tanto, se recomienda que al descontinuar el tratamiento la dosis de AROPAX® sea reducida gradualmente durante un periodo de varias semanas o meses, de acuerdo con las necesidades del paciente (ver "Descontinuación de AROPAX®", Dosis y vía de administración).

Síntomas observados al descontinuar el tratamiento con AROPAX® en niños y adolescentes: En los estudios clínicos en niños y adolescentes, los eventos adversos observados al descontinuar el tratamiento se presentaron en el 32% de los pacientes tratados con AROPAX® en comparación con el 24% de los tratados con placebo. Los eventos que se reportaron con la descontinuación de AROPAX® con una frecuencia de por lo menos 2% de los pacientes y que se presentaron con una frecuencia de por lo menos el doble de la del placebo fueron: inestabilidad emocional (la cual comprendió ideación suicida, intento de suicidio, alteraciones del estado de ánimo y tendencia al lagrimeo), nerviosismo, mareo, náusea y dolor abdominal (ver Reacciones secundarias y adversas).

Efectos sobre la Capacidad para Conducir Vehículos y Operar Maquinaria: La experiencia clínica ha demostrado que el tratamiento con AROPAX® no está asociado con deterioro de la función cognoscitiva o psicomotora. Sin embargo, igual que con todos los fármacos psicoactivos, los pacientes deben ser advertidos acerca de su capacidad para conducir vehículos y operar maquinaria.

En estudios en animales, no existe evidencia de efectos carcinogénicos, mutagénicos ni teratogénicos. Con dosis altas, en ratas machos se ha observado un efecto sobre la fertilidad, pero los datos no son extrapolables a los humanos.