GARAMICINA INYECTABLE  (Sulfato de gentamicina)
AMPOLLAS, VIAL Y VIAL PEDIATRICO
Antibiótico para administración parenteral, intramuscular e intravenosa
SCHERING-PLOUGH, S.A.

- DESCRIPCION
- INDICACIONES Y USO
- CONTRAINDICACIONES
- PRECAUCIONES
- USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA
- REACCIONES ADVERSAS
- POSOLOGIA Y ADMINISTRACION
- SOBREDOSIS
- PRESENTACIONES
- ALMACENAMIENTO

DESCRIPCION: GARAMICINA INYECTABLE es una solución acuosa, estéril, para administración parenteral, que está disponible en varias fórmulas y concentraciones. La concentración de 40 mg/ml contiene el antibiótico aminoglucósido sulfato de gentamicina equivalente a 40 mg de gentamicina base.

Ingredientes inactivos: Metilparabeno y propilparabeno como preservadores, bisulfito de sodio y edetato disódico.

GARAMICINA INYECTABLE pediátrica contiene el antibiótico aminoglucósido sulfato de gentamicina equivalente a 10 mg de gentamicina base/ml.

La concentración de 160 mg/2 ml contiene el antibiótico aminoglucósido sulfato de gentamicina equivalente a 80 mg de gentamicina base.

Ingredientes inactivos: Metilparabeno y propilparabeno como preservadores, bisulfito de sodio y edetato disódico.

INDICACIONES Y USO: GARAMICINA INYECTABLE está indicada en el tratamiento de infecciones causadas por cepas sensibles de los siguientes microorganismos: Pseudomonas aeruginosa, Proteus spp. (indol-positivas e indol-negativas), Escherichia coli, Klebsiella-Enterobacter-Serratia spp., Citrobacter spp., Providencia spp., Staphylococcus spp., (coagulasa-positiva y coagulasa-negativa, incluyendo cepas resistentes a la penicilina y meticilina) y Neisseria gonorrhoeae.

Los estudios clínicos han demostrado la eficacia de GARAMICINA INYECTABLE en:

q      Septicemia, bacteriemia (incluyendo sepsis neonatal).

q      Infecciones graves del sistema nervioso central (incluyendo meningitis).

q      Infecciones del riñón y del aparato genitourinario (incluyendo la pelvis).

q      Infecciones respiratorias (ver Uso coadyuvante por inhalaciones).

q      Infecciones gastrointestinales.

q      Infecciones de la piel, huesos o tejidos blandos (incluyendo quemaduras y heridas infectadas).

q      Infecciones intraabdominales (incluyendo peritonitis).

q      Infecciones oculares.

GARAMICINA INYECTABLE debe considerarse como tratamiento inicial en la sepsis gramnegativa presuntiva o comprobada. Si se sospecha de infecciones por bacterias gramnegativas, la decisión de continuar el tratamiento con GARAMICINA INYECTABLE deben basarse en los resultados de las pruebas de sensibilidad, en la respuesta clínica del paciente y en la tolerancia al medicamento.

En las infecciones graves, cuando se desconoce el microorganismo infectante, GARAMICINA INYECTABLE puede administrarse como tratamiento inicial, en asociación con un antibiótico tipo penicilina o cefalosporina, antes de obtenerse los resultados de las pruebas de sensibilidad. Si se sospecha la presencia de microorganismos anaeróbicos, debe asociarse a GARAMICINA INYECTABLE un tratamiento antimicrobiano apropiado o debe continuarse con otro tratamiento antibiótico adecuado.

GARAMICINA INYECTABLE se ha empleado eficazmente en asociación con la carbenicilina o ticarcilina en el tratamiento de infecciones muy graves causadas por Pseudomonas aeruginosa. También ha sido eficaz cuando se ha usado en asociación con un antibiótico tipo penicilina en el tratamiento de la endocarditis causada por estreptococos del grupo D.

En el recién nacido con sepsis presuntiva o con neumonía estafilocócica, también se indica el uso concomitante de la gentamicina con un antibiótico tipo penicilina.

GARAMICINA INYECTABLE ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de las infecciones estafilocócicas graves.

En el periodo perioperatorio se puede iniciar la administración de GARAMICINA INYECTABLE antes de la operación y continuarla durante el postoperatorio para el tratamiento de infecciones presuntas o confirmadas debidas a microorganismos susceptibles.

La administración subconjuntival de la gentamicina se recomienda en el tratamiento de la endoftalmitis causada por cepas bacterianas sensibles. También puede considerarse para uso profiláctico en enfermos que van a ser sometidos a cirugía intraocular arriesgada, especialmente si los cultivos o frotis preoperatorios revelan la presencia de gérmenes gramnegativos.

GARAMICINA INYECTABLE también puede administrarse por instilación endotraqueal directa o por nebulización como coadyuvante a la terapia sistémica en el tratamiento de las infecciones pulmonares graves.

GARAMICINA intratecal inyectable también está indicada como coadyuvante de la administración sistémica de la gentamicina en el tratamiento de infecciones graves del sistema nervioso, como meningitis o ventriculitis, causadas por cepas sensibles de gérmenes gramnegativos.

Se halla disponible una fórmula intratecal exenta de preservativos.

CONTRAINDICACIONES: Está contraindicado si hay antecedentes de hipersensibilidad o reacciones tóxicas graves a la gentamicina o a otros aminoglucósidos.

PRECAUCIONES: Los enfermos tratados con aminoglucósidos deben estar bajo observación clínica estrecha debido a la posible toxicidad asociada con su uso.

Se recomienda la vigilancia de la función renal y del octavo nervio craneano, especialmente cuando se tratan enfermos con insuficiencia renal previa. También se debe tener sumo cuidado cuando se usan dosis altas o prolongadas, aun cuando el paciente presente una función renal normal. La orina debe examinarse para determinar si hay disminución de la gravedad específica, aumento en la excreción de proteína o presencia de leucocitos, eritrocitos o cilindros.

Debe determinarse periódicamente el nitrógeno ureico en sangre, la creatinina sérica o la depuración de creatinina. Cualquier evidencia de ototoxicidad (mareos, vértigo, tinnitus, zumbido de oídos y disminución de la audición) o de nefrotoxicidad requiere modificación de la dosis o suspensión del antibiótico.

Al igual que sucede con otros aminoglucósidos, en raras ocasiones, las manifestaciones que indican cambios en la función renal o neurológica no aparecen sino al completar el tratamiento.

Las concentraciones séricas de los aminoglucósidos deben determinarse siempre que sea posible para asegurar niveles adecuados y al mismo tiempo evitar concentraciones potencialmente tóxicas.

Durante el monitoreo de las concentraciones máximas de gentamicina deben evitarse los niveles prolongados por encima de los 12 mg/ml. Cuando se vigilan concentraciones residuales (las medidas hechas justamente antes de administrar la dosis siguiente) debe ajustarse la dosis para que dichas concentraciones no excedan de 2 mg/ml.

En enfermos con quemaduras extensas, alteraciones farmacocinéticas pueden dar lugar a una disminución de las concentraciones séricas de los aminoglucósidos.

Cuando estos pacientes sean tratados con gentamicina, se recomienda hacer determinaciones de concentraciones séricas como base para el ajuste de la dosis.

Debe evitarse el uso sistémico o tópico concomitante o posterior de otros antibióticos potencialmente neurotóxicos o nefrotóxicos, como cisplatino, cefaloridina, kanamicina, amikacina, neomicina, polimixina B, colistina, paromomicina, estreptomicina, tobramicina, vancomicina y viomicina. Otros factores que pueden aumentar el riesgo de toxicidad para el enfermo son la edad avanzada y la deshidratación.

Debe evitarse el uso concomitante de la gentamicina con diuréticos potentes como el ácido etacrínico o la furosemida, ya que estos diuréticos son, de por sí, ototóxicos. Además, cuando se administran por vía intravenosa, los diuréticos pueden potenciar la toxicidad del aminoglucósido alterando la concentración del antibiótico en el suero y en los tejidos.

Los antibióticos neurotóxicos y nefrotóxicos pueden absorberse a través de las superficies corporales después de aplicaciones o irrigaciones locales. El efecto tóxico potencial de esos antibióticos administrados en esta forma debe tomarse en consideración.

Se ha comunicado un aumento de la nefrotoxicidad después del uso concomitante de los antibióticos aminoglucósidos con ciertas cefalosporinas.

Estudios hechos en gatos informan que se ha observado bloqueo neuromuscular y parálisis respiratoria con dosis altas (40 mg/kg) de gentamicina. Debe tomarse en cuenta la posibilidad de que estas complicaciones puedan presentarse en el ser humano si la gentamicina se administra a enfermos que reciben bloqueadores neuromusculares, como la succinilcolina, tubocurarina o decametonio. También pueden ocurrir si coinciden con el uso de anestésicos o transfusiones masivas de sangre anticoagulada con citrato. Si ocurre bloqueo neuromuscular, las sales de calcio pueden contrarrestar estas complicaciones.

Los antibióticos aminoglucósidos deben usarse con precaución en enfermos con trastornos neuromusculares, como miastenia grave, enfermedad de Parkinson o botulismo infantil, ya que estos agentes teóricamente pueden empeorar la debilidad muscular debido a sus efectos potenciales de tipo curare sobre la unión neuromuscular.

Los enfermos ancianos pueden tener un cierto grado de insuficiencia renal que es posible pase inadvertida al hacerse los exámenes de laboratorio de rutina como el nitrógeno ureico (BUN) o la creatinina sérica. La depuración de la creatinina es un examen más específico.

La observación de la función renal durante el tratamiento con gentamicina, al igual que con otros aminoglucósidos, es particularmente importante en dichos enfermos.

Se han informado casos de un síndrome similar al síndrome de Fançoni, con acidosis metabólica y aminoaciduria, en algunos adultos y lactantes tratados con gentamicina.

Se ha demostrado la alergenicidad cruzada entre los aminoglucósidos.

Los enfermos deben estar bien hidratados durante el tratamiento.

La mezcla in vitro de un aminoglucósido con antibióticos b-lactámicos (penicilinas o cefalosporinas) puede ocasionar inactivación mutua. Aun al administrarse el aminoglucósido y el fármaco penicilínico por separado y a través de distintas vías, se han comunicado reducciones en los niveles séricos y en la vida media sérica del aminoglucósido en enfermos con insuficiencia renal y en algunos con función renal normal. Generalmente, tal inactivación del aminoglucósido es clínicamente significativa sólo en los sujetos con insuficiencia renal grave.

El tratamiento con gentamicina puede resultar en la proliferación de gérmenes no susceptibles. Si esto ocurre, se debe iniciar un tratamiento apropiado.

La cantidad de gentamicina administrada en las inhalaciones puede variar de acuerdo con el tipo de equipo empleado y con las condiciones bajo las cuales se opera.

El empleo de la vía inhalatoria en forma concomitante con la administración sistémica de un aminoglucósido, puede resultar en concentraciones séricas más altas, especialmente cuando se emplea la vía endotraqueal directa.

GARAMICINA INYECTABLE contiene bisulfito de sodio, un sulfito que puede causar reacciones alérgicas, inclusive síntomas anafilácticos que amenacen la vida, ataques asmáticos de menos gravedad en personas susceptibles. La susceptibilidad al sulfito es más frecuente en personas asmáticas.

USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: Los antibióticos aminoglucósidos cruzan la placenta y pueden causar daño al feto cuando se administran a mujeres embarazadas. Ha habido informes de niños con sordera bilateral, total e irreversible, nacidos de madres que recibieron aminoglucósidos (incluso gentamicina) durante el embarazo.

Si se usa la gentamicina durante el embarazo o si la paciente resulta embarazada durante el curso de un tratamiento con gentamicina, se le debe advertir de daño potencial para el producto fetal.

Estudios realizados en mujeres lactantes indican que pequeñas cantidades de gentamicina aparecen en la leche materna y debido al peligro de reacciones adversas se debe tomar la decisión entre suspender la lactancia o descontinuar la administración del fármaco.

REACCIONES ADVERSAS:

Nefrotoxicidad: Los efectos nefrotóxicos ocurren con más frecuencia en enfermos con antecedentes de insuficiencia renal y en sujetos tratados durante largos periodos o con dosis más altas que las recomendadas.

Neurotoxicidad: Se han comunicado efectos adversos sobre las ramas auditiva y vestibular del octavo nervio craneano, principalmente en enfermos con insuficiencia renal y en sujetos tratados con dosis elevadas y/o tratamiento prolongado. Los síntomas de toxicidad son: mareos, vértigo, tinnitus, ruido en los oídos y pérdida de la audición. Este último se manifiesta inicialmente por la disminución en la agudeza auditiva de tonalidades altas y puede ser irreversible. Al igual que con otros antibióticos aminoglucósidos, las anormalidades vestibulares pueden ser irreversibles. Otros factores que aumentan el riesgo de ototoxicidad debido al uso de antibióticos aminoglucósidos son: deshidratación, administración combinada con ácido etacrínico o furosemida y el uso previo de otros agentes ototóxicos. También se han informado casos de disminución de sensibilidad, hormigueo de la piel, espasmos musculares, convulsiones y un síndrome similar a la miastenia grave.

Se han descrito otros efectos secundarios posiblemente relacionados con la gentamicina, como: depresión respiratoria, letargo, confusión, depresión, trastornos visuales, disminución del apetito, pérdida de peso, hipotensión e hipertensión, erupciones cutáneas, prurito, urticaria, ardor generalizado, edema laríngeo, reacciones anafilactoides, fiebre, cefalea, náuseas, vómito, aumento de la salivación, estomatitis, púrpura, pseudotumor cerebral, síndrome orgánico cerebral agudo, fibrosis pulmonar, alopecia, dolores articulares, hepatomegalia transitoria y esplenomegalia.

Las anormalidades en pruebas de laboratorio posiblemente relacionadas con la gentamicina incluyen: elevación de las transaminasas séricas (SGOT, SGPT), aumentos de la deshidrogenasa láctica sérica (LDH) y de la bilirrubina, disminución del calcio, magnesio, sodio y potasio, anemia, leucopenia, granulocitopenia, agranulocitosis transitoria, eosinofilia, aumento y disminución del número de reticulocitos y trombocitopenia. Si bien las anormalidades en pruebas de laboratorio pueden ser insignificantes, en ciertos casos pueden asociarse a la sintomatología clínica.

Aun cuando la tolerancia local a GARAMICINA INYECTABLE es generalmente excelente, se ha comunicado ocasionalmente dolor en el sitio de la inyección.

En raras ocasiones se ha informado de la aparición de atrofia subcutánea o necrosis grasa, que parecen ser producto de una irritación local.

POSOLOGIA Y ADMINISTRACION: Las dosis recomendadas de GARAMICINA INYECTABLE por la vía intramuscular o intravenosa son idénticas.

GARAMICINA INYECTABLE también puede administrarse por vía subconjuntival, por inyección subcapsular (cápsulas de Tenon), por nebulización o instilación endotraqueal directa.

Antes del tratamiento se debe determinar el peso del paciente para calcular la dosis correcta.

GARAMICINA INYECTABLE no debe premezclarse físicamente con otros medicamentos, sino que debe administrarse por separado de acuerdo con la vía de administración recomendada y el esquema de dosificación.

Es aconsejable determinar las concentraciones séricas de gentamicina para asegurar concentraciones adecuadas pero no excesivas. Generalmente, la concentración máxima debe fluctuar entre 4 y 6 mg/ml.

Deberán evitarse niveles séricos residuales por encima de 2 mg/ml (como sería justamente antes de la próxima dosis).

Para establecer cual debe ser la concentración sérica adecuada en un determinado paciente, debe tenerse en cuenta la sensibilidad del germen causal, la gravedad de la infección y el estado de los mecanismos inmunológicos del enfermo.

La duración usual del tratamiento para todos los enfermos es de 7 a 10 días.

En infecciones complicadas, puede hacerse necesario un curso de tratamiento más largo. En dichos casos se recomienda la observación estrecha de las funciones renal, auditiva y vestibular, ya que es más probable que ocurra toxicidad cuando el tratamiento se extiende por más de 10 días. La dosificación debería reducirse si así lo indica la clínica.

Administración intramuscular:

Pacientes con función renal normal:

Adultos: La dosificación recomendada de GARAMICINA INYECTABLE para enfermos con infecciones graves y función renal normal es de 3 mg/kg/día, administrados en 3 dosis iguales cada 8 horas, 2 dosis iguales cada 12 horas o una dosis diaria.

Puede usarse una dosificación simplificada para enfermos que pesen más de 60 kg, de 80 mg 3 veces diarias o una dosis de 120 mg cada 12 horas; para enfermos que pesan 60 kg o menos, 60 mg 3 veces diarias. Para adultos de constitución física muy pequeña o muy grande, la dosis debe calcularse en mg/kg de peso corporal magro.

A enfermos con infecciones que amenazan la vida, puede administrarse una posología hasta de 5 mg/kg/día repartida en 3 ó 4 dosis iguales. Esta dosificación deberá reducirse a 3 mg/kg/día tan pronto como esté clínicamente indicado.

Cuando las infecciones sistémicas o urinarias son de gravedad moderada y el germen causal es probablemente responsable, puede considerarse una posología de 2 mg/kg/día administrados en 2 dosis iguales o una dosis diaria. Sin embargo, si la respuesta clínica no se hace rápidamente aparente, la posología debe aumentarse a 3 mg/kg/día administrados en 3 dosis iguales.

La gentamicina alcanza concentraciones elevadas en la orina y en el tejido renal. En enfermos con infecciones urinarias particularmente si son crónicas o recurrentes y sin evidencia de insuficiencia renal, GARAMICINA INYECTABLE puede administrarse intramuscularmente en una dosis de 160 mg una vez al día por 7 a 10 días. Para adultos que pesen menos de 50 kg la dosis diaria única debe ser de 3.0 mg/kg de peso corporal.

Enfermos pediátricos:

Prematuros o recién nacidos a término de una semana o menos de edad: 5 a 6 mg/kg/día (2.5 a 3.0 mg/kg administrados cada 12 horas).

Recién nacidos de más de una semana y lactantes: 7.5 mg/kg/día (2.5 mg/kg administrados cada 8 horas).

Niños: 6 a 7.5 mg/kg/día (2.0 a 2.5 mg/kg administrados cada 8 horas).

La fórmula de GARAMICINA Pediátrica inyectable se halla disponible.

Enfermos con insuficiencia renal: La posología debe modificarse en enfermos con insuficiencia renal. Las concentraciones séricas de gentamicina deben determinarse siempre que sea posible. Los esquemas posológicos descritos anteriormente no deben considerarse como recomendaciones rígidas, sino solamente como guías para la dosificación cuando no es posible determinar las concentraciones séricas de gentamicina.

Un método para ajustar la dosificación consiste en aumentar el intervalo entre las dosis usuales administradas.

Como la creatinina sérica tiene una alta correlación con la vida media en suero de la gentamicina, esta prueba de laboratorio puede proporcionar una guía para ajustar el intervalo entre las dosis.

El intervalo entre dosis (en horas) puede estimarse aproximadamente multiplicando la creatinina sérica (mg/100 ml) por 8 (tabla I); por ejemplo, un enfermo que pese 60 kg con una creatinina sérica de 2.0 mg/100 ml puede recibir 60 mg (1 mg/kg) cada 16 horas (2.0 mg/100 ml por 8).

Tabla 1. Guía para la modificación de la posología en enfermos con insuficiencia renal
(se prolonga el intervalo de administración entre dosis usuales)

Peso corporal
de enfermos adultos

Dosis

Indice depuración de creatinina (ml/minuto)

Creatinina
(mg/100 ml)

Nitrógeno ureico
(mg/100 ml)

Frecuencia de administración

Más 60 kg

80 mg (2 ml)

Más 70

Menos de 14

Menos de 18

Cada 8 horas

35 a 70

1.4 a 1.9

18 a 29

Cada 12 horas

24 a 34

2.0 a 2.8

30 a 39

Cada 18 horas

16 a 23

2.9 a 3.7

40 a 49

Cada 24 horas

10 a 15

3.8 a 5.3

50 a 74

Cada 36 horas

5 a 9

5.4 a 7.2

75 a 100

Cada 48 horas

60 kg o menos

60 mg (1.5 ml)

Igual a lo anterior

En enfermos con infecciones sistémicas graves e insuficiencia renal, puede ser aconsejable administrar el antibiótico más frecuentemente pero en dosis menor. En dichos sujetos deben determinarse las concentraciones séricas de gentamicina para lograr concentraciones adecuadas pero no excesivas. Después de la dosis inicial usual, puede hacerse un cálculo aproximado para determinar la dosis reducida que debe administrarse a intervalos de 8 horas, dividiendo la dosis normalmente recomendada por el nivel de creatinina en suero (tabla II).

Por ejemplo, después de una dosis inicial de 60 mg (1 mg/kg), un enfermo que pese 60 kg con una creatinina sérica de 2.0 mg/100 ml puede recibir 30 mg cada 8 horas (60.2).

Debe tomarse en cuenta que el estado de la función renal puede cambiar durante el curso del proceso infeccioso.

Tabla 2. Guía para la modificación de la posología en enfermos con insuficiencia renal (dosis reducida a intervalos de 8 horas después de la dosis inicial usual)

Creatinina sérica (mg/100 ml)

Indice aproximado de depuración
de creatinina (ml/minuto/1.73 m
2)

Porcentaje
de la dosis usual

£1.0

>100

100

1.1 a 1.3

70 a 100

80

1.4 a 1.6

55 a 70

65

1.7 a 1.9

45 a 55

55

2.0 a 2.2

40 a 45

50

2.3 a 2.5

35 a 40

40

2.6 a 3.0

30 a 35

35

3.1 a 3.5

25 a 30

30

3.6 a 4.0

20 a 25

25

4.1 a 5.1

15 a 20

20

5.2 a 6.6

10 a 15

15

6.7 a 8.0

<10

10

En adultos con insuficiencia renal sometidos a hemodiálisis, la cantidad de gentamicina removida de la sangre puede variar dependiendo de varios factores inclusive el método de diálisis empleado. Una hemodiálisis de 6 horas puede reducir las concentraciones séricas de gentamicina aproximadamente en 50%. Una diálisis de más corta duración eliminaría menos cantidad del antibiótico. La dosificación recomendada al final de cada periodo de diálisis es de 1 a 1.7 mg/kg dependiendo de la gravedad de la infección. En niños puede administrarse una dosis de 2 a 2.5 mg/kg.

La eliminación de antibióticos aminoglucósidos puede también realizarse a través de diálisis peritoneal pero en menor proporción que a través de hemodiálisis.

Administración intravenosa: La administración intravenosa de la gentamicina puede ser particularmente útil en el tratamiento de enfermos con septicemia o de aquellos en choque. Puede ser también la vía de administración preferida para algunos enfermos con insuficiencia cardiaca congestiva, trastornos hematológicos, quemaduras graves, o en aquéllos con masa muscular reducida.

Para la administración intravenosa en adultos, una dosis única de GARAMICINA INYECTABLE puede diluirse en 50 a 200 ml de solución salina normal estéril o en una solución estéril de dextrosa en agua al 5%.

En lactantes y niños, el volumen de diluyente debe ser menor. La solución puede administrarse por infusión durante un periodo de 30 minutos a 2 horas.

En ciertas circunstancias una dosis única de GARAMICINA INYECTABLE sin diluir puede también administrarse directamente en la vena o a través del tubo plástico de infusión, lentamente, en un periodo de 2 a 3 minutos.

Administración subconjuntival y administración subcapsular (cápsula de Tenon): GARAMICINA INYECTABLE, por vía subconjuntival, se ha empleado con seguridad y eficacia en el tratamiento de las infecciones bacterianas oculares profundas y graves producidas por microorganismos susceptibles. También se ha empleado eficazmente en asociación con la penicilina antes y después de cirugía ocular siempre que se halle presente o se sospeche de una infección bacteriana.

Las inyecciones subconjuntivales y subcapsulares (cápsula de Tenon) deben ser administradas únicamente por personas con experiencia en esa técnica. La dosis usual de GARAMICINA INYECTABLE varía de 10 a 20 mg dependiendo de la gravedad de la infección ocular. La dosis apropiada se extrae en una jeringuilla de tuberculina usando una aguja de calibre 27 a 30 y se inyecta en condiciones de asepsia por debajo de la conjuntiva o dentro de la cápsula de Tenon después de la instilación de un anestésico tópico. La dosis puede repetirse después de 24 horas si es necesario.

Tratamiento por inhalación: La terapia de gentamicina por inhalación, como coadyuvante de la administración sistémica en el tratamiento de las infecciones pulmonares graves, puede lograrse por nebulización o por instilación endotraqueal directa. La dosis usual es de 20 a 40 mg administrada cada 8 a 12 horas, diluida en solución salina fisiológica en un volumen de aproximadamente 2 ml.

Esquemas posológicos específicos:

Uretritis gonocócica masculina y femenina: GARAMICINA INYECTABLE administrada por vía intramuscular en una dosis única de 240 a 280 mg ha sido eficaz en el tratamiento de la uretritis gonorreica en el hombre (incluyendo infecciones causadas por cepas resistentes a la penicilina y otros antibióticos). También es eficaz en infecciones gonocócicas localizadas en el tracto genital inferior de la mujer. Si se emplea GARAMICINA INYECTABLE (40 mg/ml), se recomienda inyectar la mitad de la dosis en cada glúteo. Para conveniencia de dosificación, tenemos a la disposición una concentración especial de GARAMICINA INYECTABLE que contiene 280 mg en ampollas de 2 ml. El contenido completo de la ampolla (2 ml) debe inyectarse profundamente en la región glútea.

Infecciones urinarias: Los pacientes con infecciones urinarias, especialmente si son crónicas y recurrentes y sin evidencia de insuficiencia renal, pueden tratarse con una dosis diaria única de 160 mg de gentamicina administrada por vía intramuscular durante 7 a 10 días.

Se halla disponible una concentración especial de GARAMICINA INYECTABLE que contiene 160 mg/2 ml. Para adultos que pesan menos de 50 kg la dosis diaria única es de 3.0 mg/kg de peso corporal.

Tratamiento combinado: Cuando GARAMICINA INYECTABLE se asocia a otros antibióticos su dosificación no debe reducirse.

SOBREDOSIS: En el caso de sobredosis o de reacciones tóxicas, la hemodiálisis puede ayudar a depurar la gentamicina de la sangre. La proporción de gentamicina depurada por medio de diálisis peritoneal es considerablemente menor a la obtenida por medio de hemodiálisis.

En recién nacidos debe considerarse la posibilidad de realizar exanguinotransfusión. Esos procedimientos son de particular importancia en enfermos con insuficiencia renal.

PRESENTACIONES:

Ampollas de 40 mg en 1 ml.

Ampollas de 80 mg en 2 ml.

Ampolla de 160 mg en 2 ml.

Vial de 80 mg en 2 ml.

Pediátrica vial de 20 mg en 2 ml.

ALMACENAMIENTO: Almacénese entre 2 y 30°C.

Si requiere mayor información, solicítela a la Dirección Médica al Tel.: (507) 264-7266.

SCHERING-PLOUGH, S.A.