GRATEN

Morfina

(Pisa)

 

 

FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN: 1 mg. sulfato de morfina pentahidratada.

Vehículo c.b.p. 1 ml. Solución en ampolleta inyectable. Sin conservadores.

 

INDICACIONES TERAPÉUTICAS: dolor agudo o crónico intenso, resistente a analgésicos no narcóticos en pacientes con enfermedad terminal. Alivio del dolor debido a infarto agudo al miocardio. Por vía epidural o subaracnoidea alivia el dolor por periodos prolongados sin pérdida de las funciones motora, sensorial ni simpática.

 

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: I.M. o S.C.: 5 a 20 mg. (iniciando con máximo 10 mg.) cada 4 horas. Para dolor severo crónico, puede ser administrada vía S.C. mediante bomba portátil, la cual será programada según los requerimientos de cada paciente. I.V.: 4 a 10 mg. diluidos en 4 a 5 ml. de agua inyectable, administrados en forma lenta. Para dolor severo crónico puede administrarse mediante infusión I.V. Epidural (en la región lumbar): iniciar con 5 mg. Si no hay mejoría después de 1 hora, incrementar de 1 a 2 mg. hasta máximo 10 mg. en 24 horas. Subaracnoidea: 200 mcg. (0.2 mg.) a 1 mg. como dosis única. No usar dosis repetidas por esta vía. Iniciar con dosis bajas e incrementar paulatinamente hasta controlar el dolor, eligiendo para mantenimiento la dosis mínima que logre abatirlo. Cuando se usa la vía epidural o subaracnoidea, el paciente debe ser vigilado durante al menos 24 horas. El uso de GRATEN por periodos prolongados produce tolerancia y dependencia, independientemente de la vía de administración.

 

PRESENTACIONES: caja con 1 ó 5 ampolletas con 10 mg. en 10 ml. (1 mg./ml.).

Caja con 5 ampolletas de 2.5 mg. en 2.5 ml. (1 mg./ml.).

 

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS: la más severa: depresión respiratoria aguda tardía, inclusive 24 horas posteriores a su administración. Prurito, retención urinaria, constipación, cefalea, depresión del reflejo de la tos, oliguria, alteraciones del control de la temperatura y ansiedad. Puede desarrollar dependencia física y psíquica, bradicardia, disforia, náuseas, mareo, vómito, euforia, somnolencia, confusión, sedación y convulsiones. Cuando el tratamiento a largo plazo por las vías intravenosa, epidural y subaracnoidea es suspendido en forma súbita, puede ocasionar síndrome de abstinencia.