Servicios preventivos de salud y actividad física mejoran la calidad de vida relacionada con la salud en adultos mayores mexicanos

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El proceso de envejecimiento representa un desafío tanto para la sociedad como para los sistemas de salud, pero el impacto de este proceso puede variar según el país.

Población senil en México

En México, las personas de 60 años y más representan actualmente 10.4% de la población total, pero para 2050, se estima que una cuarta parte de todos los mexicanos estará en este grupo de edad.

El sistema de salud mexicano debe estar preparado para el aumento de más del doble de la población anciana en los próximos 30 años.

En México, el envejecimiento de la población también tiene un impacto en los gastos de salud. Las familias mexicanas con al menos un adulto mayor tienen gastos de atención médica que son 50.7% más altos que los de las familias sin un integrante anciano. Sin embargo, las nuevas ideas sobre el envejecimiento saludable indican que la vejez no necesariamente tiene un impacto negativo en los sistemas de salud.

En México, el sector ofrece servicios de atención médica y servicios de salud preventivos a su población asegurada, a través de instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en sus instalaciones deportivas y clínicas.

Desde 2014, el sector salud de México ha implementado iniciativas para alentar las prácticas de promoción de la salud a través de la disponibilidad y utilización de servicios de salud preventivos, como inmunizaciones y sesiones de educación para la salud, incluida la salud bucal, e iniciativas para aumentar la actividad física y promover una dieta equilibrada para mejorar la salud.

Calidad de vida y servicios de salud

Se realizó estudio transversal basado en una encuesta en nueve unidades de atención primaria de salud en la Ciudad de México. La Encuesta de Salud de Forma Corta de 36 ítems evaluó la calidad de vida relacionada con la salud, mientras que el uso de actividad física y servicios preventivos de salud se evaluó a través del autoinforme. Se realizaron análisis de regresión lineal para determinar la relación entre estas tres variables.

Conclusiones

De los 1,085 adultos mayores que participaron en el estudio, 36.8% utilizó servicios de salud preventivos y 23.3% informó que participó en la actividad física. Después de controlar los posibles efectos debidos a las diferencias sociodemográficas y de salud, se encontró que los participantes que eran físicamente activos y utilizaron servicios de salud preventivos informaron mejores puntuaciones de calidad de vida relacionada con la salud percibidas.

El uso combinado de prácticas y servicios de salud preventivos, así como la actividad física pueden ayudar a mejorar la calidad de vida relacionada con la salud percibida por los adultos mayores.

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