QUÉ HACER EN CASO DE MORDEDURA DE PERRO

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Cuando una persona es agredida de forma espontánea o provocada por un perro ocasionando mordedura, arañazo o, incluso, lamedura en una herida ya existente, es necesario realizar las siguientes acciones:

  1. Lavar la región afectada con solución antiséptica o jabón, agua a chorro durante 10 minutos, y frotar con firmeza pero cuidando de no producir daño en los tejidos, eliminando los residuos.
  2. Si la lesión afecta mucosas como la ocular, nasal, bucal, anal o genital, lavar con solución fisiológica (esta se consigue en las farmacias, pero en caso de no tenerla, se puede reemplazar por agua de preferencia purificada) durante 5 minutos.
  3. Desinfectar la herida empleando antisépticos como: alcohol al 70%, tintura de yodo en solución acuosa, povidona o solución de yodopovidona al 5% o cloruro de benzalconio al 1%, o bien, agua oxigenada.
  4. Secar y cubrir la herida con gasas nuevas.

    Estas son las primeras medidas que se deben realizar lo antes posible tras ocurrir el incidente. Posteriormente lo ideal es acudir a valoración médica para que el médico determine si es necesaria:

  5. La aplicación de antibiótico.
  6. La administración de medicamentos para calmar el dolor y/o inflamación.
  7. La curación de la herida por parte de personal médico o de enfermería, en casos severos, puede ser necesario el cierre de la herida mediante suturas o, incluso, requerir
  8. La aplicación de toxoide tetánico (Td).
  9. La administración de vacuna y/o inmunoglobulina antirrábica humana.

 

¿Cuándo se recomienda vacunarse contra la rabia de forma preventiva?

Se recomienda vacunar a las personas que viajen a zonas remotas donde se transmita la rabia, sobre todo si van a pasar mucho tiempo realizando actividades al aire libre, como la espeleología o el montañismo. Igualmente, se debe vacunar a los extranjeros que viven en países de transmisión de la enfermedad y a los viajeros que se ven obligados a permanecer durante estancias prolongadas en zonas de alto riesgo si el acceso a los productos biológicos de prevención de la rabia humana es limitado. Por último, conviene considerar la posibilidad de vacunar a los niños que residan o visiten zonas de alto riesgo, puesto que corren mayor riesgo debido a que suelen jugar con los animales.

 

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